Saber profundo 

Jorge A. Rodríguez y Morgado 

 

La paz no puede mantenerse por la fuerza.  

Solamente puede alcanzarse por medio del entendimiento. 

Albert Einstein 

 

Diciembre, en el hemisferio norte, es esencialmente un mes de recogimiento, es apartarse del mundo exterior para concentrarse en lo más profundo de nuestro Ser. Es la época del año con las noches más largas y los días más cortos; menos horas de luz solar fomenta en el ser humano un periodo de introspección, quietud, reflexión y una sensación plena de paz.  

Un villancico muy famoso denominado “Noche de paz”, escrito en alemán, cuya letra es obra del sacerdote Joseph Mohr y la música de Franz Xaver Gruber, estrenado en la iglesia de Oberndorf, Austria, en 1818, es interpretado en múltiples idiomas y conocido mundialmente por su mensaje de paz, tranquilidad y amor durante la Navidad.  

Este villancico hace referencia al día de nacimiento del niño Jesús, que, de acuerdo con la convención establecida en el siglo IV por la Iglesia para celebrar la Navidad, es el 25 de diciembre. Esta fecha se instituyó por primera vez en el año 336 d. C., durante el gobierno del emperador Constantino, como una forma de integrar la festividad cristiana con la fiesta romana pagana del “Sol Invicto”.  

En este villancico se escucha en sus estrofas: Noche de paz, noche de amor … Brilla la estrella de paz/Brilla la estrella de amor … Noche de paz, noche de luz/Ha nacido Jesús/que ha nacido el amor … Porque ha nacido Jesús/Entre canciones de amor… 

Las palabras “paz” y “amor” se repiten constantemente. ¿Por qué no extender el tiempo de duración en este villancico de “una sola Noche de paz” a una “Paz eterna”?  

Etimológicamente la palabra “paz” proviene del latín pax, que significa “acuerdo” o “pacto”. Esta raíz latina está relacionada con el verbo pacisci, que significa “acordar” o “hacer un trato. Originalmente, pax se refería a la ausencia de guerra, pero también implica en la persona un estado de tranquilidad, armonía y ausencia de conflicto. El Diccionario de la Real Academia Española define la paz como: Relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos; Acuerdo alcanzado entre las naciones por el que se pone fin a una guerra. 

Como se puede apreciar, la paz es la ausencia de conflictos armados, pero en un concepto más amplio abarca la dignidad, la concordia, el respeto a las diferencias y la búsqueda de soluciones pacíficas a los problemas de los seres humanos.  

En la actualidad, existen dos concepciones de la paz: la “Paz negativa” y la “Paz positiva”. La Paz Negativa se concibe como la ausencia de violencia, la no agresión, incluye vivir en un ambiente seguro y saludable, tener derechos humanos plenos y un desarrollo sostenible. Se enfoca en el respeto por la ley y el orden establecido y se asocia con valores como la libertad, la tolerancia y la igualdad. 

La “Paz positiva” implica la presencia de condiciones necesarias para una vida sana y armónica, como la justicia y equidad, asegurando la igualdad de oportunidades y el respeto a todos los derechos humanos, así como el respeto a la diversidad, el aceptar y valorar las diferencias individuales, culturales y de opinión. Lo que garantiza las necesidades de las comunidades sin dañar el medio ambiente ni el futuro de las próximas generaciones, y fomenta el diálogo, la escucha activa y la resolución no violenta de conflictos.  

La paz se considera un derecho humano fundamental para todos los individuos, grupos y pueblos. Este derecho incluye no sólo la ausencia de conflicto, sino también el derecho a una educación para la paz, a la seguridad humana y a participar en la vida pública.  

Para lograr la paz es importante una “participación activa” en la que cada persona puede contribuir a sanar divisiones y a construir la paz en su entorno. Para ello, la educación y el diálogo son importantes. Por un lado, es crucial educar para la paz, promoviendo valores y el respeto por la diversidad; por el otro, fomentar la comunicación abierta y efectiva para prevenir y resolver conflictos pacíficamente.  

Al día de hoy, no hay un consenso único sobre la cantidad exacta de guerras, pero las cifras más recientes sitúan el número de conflictos armados activos en alrededor de 56, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial¹. Otras estimaciones mencionan más de 120 conflictos armados en general; las diferencias en las cifras se deben a que no hay una única definición de “guerra” y a la forma de contabilizar los conflictos armados.  

Un informe de la ONU, de octubre de 2025, señala que el número de conflictos armados activos ha aumentado 54% desde 2010. 

En consecuencia, amable lector, en lugar de cantar “Noche de paz” por hacer mención de un solo día, deberíamos esforzarnos por hacer más extensa su acepción, cantando y actuando para hacer posible la “Paz eterna”; reflexionemos en ello.  

Pax vobis -la paz sea con ustedes. 

 

 

Twitter @jarymorgado 

jarymorgado@yahoo.com.mx 

 

 

Referencia 

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Guerras_y_conflictos_actuales