HITOS
El pasado 10 de marzo murió el escritor peruano Alfredo Marcelo Bryce Echenique, nacido el 19 de febrero de 1939, y mejor conocido sin su segundo nombre.
Murió, pues, a los 87 años.
Fue conocido por novelas como Un mundo para Julius (1970), considerada su obra más emblemática. Pero además nos dejó La vida exagerada de Martín Romaña (1981), así como El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz (1985), obras ambas que unificó bajo el nombre genérico de Cuadernos de navegación en un sillón Voltaire. El motivo de este nombre puesto a ambas novelas es porque su protagonista, Martín Romaña, recuerda su vida, sentado en un sillón desde su atalaya en París.
Bryce Echenique fue admirado por su paisano Mario Vargas Llosa, y lamentablemente se mantuvo al margen del boom, o quizá no tan lamentablemente porque su obra brilló y ha brillado por su carácter a veces preciosista y desenfadado, rodeado de un halo intelectual.
Leer las páginas de este excelente escritor, que abarcó cuento, textos biográficos, así como ensayos y artículo, es un deleite para la mente pues, sin ser tedioso y mucho menos aburrido, exige inteligencia.
Lamentablemente, una acusación de plagio periodístico ensombreció en 2007 su carrera. Y es que alrededor de 15 artículo periodísticos de diversos autores fueron publicados con su firma. En su defensa, él argumentó que por problemas de salud le costaba trabajo escribir, y que tuvo que depender de terceros, quienes indebidamente tomaron dichos artículos para firmarlos con su nombre. Tras un litigo difícil, en 2009 un tribual administrativo en Perú lo condenó a pagar una indemnización por alrededor de 53 dólares.
