MÚSICA 

Sergio Rizzo

 

 

Como ya se sabe, la música refleja el acontecer diario de los pueblos y las naciones, creando un azulejo formidable de identidades. 

Esto sucede, inevitablemente, con la música que nació en los pueblos originarios. 

La música en las etnias ayuda a conservar sus tradiciones, lenguaje y cultura, haciendo que éstas trasciendan y permanezcan. 

Pongamos por ejemplo la música que escuchamos en la tan famosa Guelaguetza. Esta fiesta es considerada la más importante del estado de Oaxaca, en la que se realizan bailes de sus ocho regiones. 

Originalmente la Guelaguetza, como la conocemos hoy, estaba dedicada al ritual zapoteca para tener buenas cosechas, y es durante la Colonia cuando se fusiona con la fiesta católica de la virgen del Carmen.  

Hasta la fecha esta festividad se conoce como los lunes del cerro.  

En esta celebración se puede apreciar en su música la fusión de los instrumentos europeos con los instrumentos prehispánicos zapotecas, principalmente en los alientos y percusiones. Quizá la pieza más significativa de esto sea la Sandunga, que, dicho sea de paso, significa “Mujer alegre”, ensalzando la personalidad de la mujer del istmo de Tehuantepec. 

En nuestro país existen diversas etnias y, por lo tanto, la diversidad musical es extraordinaria: Las Pirekuas en el estado de Michoacán, los sones Mixtecos en la región de Oaxaca, el son Jarocho de Veracruz, el canto Cardenche en el norte del país, y la chilena tan popular en las zonas de Guerrero y Oaxaca, que, por cierto, guarda una gran similitud con el ritmo también étnico de Chile La Cueca. Esto se debe a que ambos ritmos tienen en común la zamacueca colonial. 

En Estados Unidos el ejemplo más claro está en el Gosspel, el Blues y el Jazz, por supuesto con raíces africanas, El Folk, como la música Tejana, con raíces mexicanas. El Cajún, con raíces francesas establecido en el estado de Luisiana. 

Ahora, si nos pasamos al viejo continente, no podemos dejar pasar por alto la música celta. 

Esta música tiene sus orígenes principalmente en Escocia e Irlanda y deriva de los pueblos celtas que habitaban esas regiones hace más de 2,000 años. 

Está por demás decir que la importancia de preservar esta tradiciones y culturas es de alta relevancia para nuestros tiempos. 

Tal vez, si retomáramos la importancia que tiene la tierra de origen en cada uno de nosotros, seríamos más agradecidos y consientes de este planeta.  

En los pueblos antiguos parecía que estos rituales y ceremonias les funcionaban; ¿será posible ahora?… Es muy probable que sí, habría que hacer la prueba. 

Los dejo con el enlace musical acostumbrado y por supuesto con la bellísima canción “La Sandunga”, modernizada en la versión de Lila Downs. 

¡Hasta la próxima!