MUSEOS
Eduardo Pineda
Dos siglos de cultura británica del consumidor, desde la Revolución Industrial hasta la era digital. Ubicado en Notting Hill, el Museo de Marcas alberga más de 12,000 artículos originales que incluyen empaques vintage, anuncios, juguetes y productos para el hogar que juntos muestran la evolución de marcas icónicas como Guinness, Kellogg’s, Cadbury y más. Las exhibiciones cronológicas del museo revelan cómo los eventos mundiales, los cambios sociales y los avances tecnológicos influenciaron el diseño de productos y las estrategias de marketing.
El Museo de Marcas ofrece un viaje visualmente impresionante a los objetos cotidianos que moldean nuestras vidas. Es el lugar donde las marcas y el consumo narran la historia reciente de la humanidad.
Las colecciones se distribuyen a lo largo de una línea del tiempo de un kilómetro de longitud que serpentea desde la década de 1890, la época victoriana, hasta nuestros días. Con sumo cuidado y detalle, examina la historia de la cultura de consumo que sin duda ha marcado a la humanidad en dos últimos siglos.
Este sitio único en su tipo en el mundo fue ideado por Robert Opie. Este museo retrata sin juicios explícitos al consumismo del siglo XIX y su exacerbación en los siglos XX y XXI. Entre los objetos que conforman la vastísima colección se incluyen artículos del hogar, juguetes, revistas, envases de alimentos y bebidas, postales y material gráfico publicitario, así como otros que son un ícono del capitalismo, como por ejemplo cosméticos Rimmel de la década de 1890, cubos Oxo de la Primera Guerra Mundial, barritas Mars, Rolos y KitKats de la década de 1930, y una bicicleta Chopper de los años setenta. En ese recorrido, los visitantes pueden ver cómo el consumismo determina la sociedad (la inglesa, en este caso) y marca los hábitos de los ciudadanos, como la obsesión nacional por las patatas fritas y los refrescos.
Este museo, que además alberga exposiciones temporales, charlas, seminarios web y talleres, para crear y debatir ideas y examinar el papel de las marcas en la historia y el mundo moderno, sin duda provoca en sus visitantes el debate de las ideas y la reflexión.
En consonancia con la preocupación actual por el exceso de envases, las exposiciones examinan la tecnología y los materiales de los propios envases, desde la loza hasta el Tetrapak, y exploran la evolución de las marcas que han convertido sus envases en parte de su imagen corporativa y referente de su consumo, por ejemplo, la emblemática botella “acinturada” de Coca Cola. Por otra parte, las ilustraciones comerciales son uno de los puntos fuertes de la colección del Museum of Brands, así como las explosiones de moda vintage a lo largo de las décadas.
«Es una nueva y apasionante forma de ver la historia a través de las cosas que generaciones de familias han desechado. Es un viaje a través de los recuerdos de la infancia, revividos por nuestro Túnel del Tiempo: una fascinante visión de cómo hemos vivido desde la época victoriana», explican los guías del museo acompañando a los paseantes y curioso.
