SABER PROFUNDO 

Jorge A. Rodríguez y Morgado 

 

 

“Toda artesanía contiene parte del alma, espacio y tiempo del creador”:  

JARyM 

 

 

El origen de la artesanía se remonta a la prehistoria, cuando los seres humanos elaboraban “a mano” o con poca o ninguna intervención de maquinarias, objetos (con un fuerte sentido ritual y estético) o productos de barro, piedra, madera o fibras vegetales para sobrevivir o cazar.  

La palabra “artesanía” proviene de los vocablos latinos: artis (arte) y manus (mano), con el significado de “arte hecho a mano”. También se relaciona con “artifex”, palabra latina que personifica al artista, artífice o especialista, es decir, “el que hace arte”.  

Las características principales de la artesanía consisten en que se elabora con técnicas manuales y herramientas sencillas; cada pieza es única, ya que tiene detalles diferentes que la distinguen de las de la producción en serie y refleja las tradiciones y la historia de una comunidad. 

La artesanía evolucionó de elaborar objetos utilizando materiales naturales en los albores de la humanidad, a la producción de ropa, comida o decoraciones con su propio talento manual en la Edad Media. En la época clásica, periodo caracterizado por el máximo esplendor de las civilizaciones griega y romana, no existía una separación entre artista y artesano; ambos creaban objetos funcionales y estéticos con sus propias manos.  

Para el Renacimiento, los artesanos se organizaron en talleres dentro de los pueblos y ciudades para vender sus productos. En la actualidad se ha conservado la tradición de la artesanía, evitando que este conocimiento antiguo desaparezca, conservando, además, la identidad cultural de cada comunidad en donde es elaborado. 

La artesanía en México nació de la fusión entre las técnicas de los pueblos originarios y los conocimientos introducidos por los europeos a partir del siglo XVI. Su evolución se divide en tres grandes etapas históricas: 1. Época prehispánica: Civilizaciones como los mayas, aztecas, mixtecas y zapotecas ya elaboraban objetos a mano (algodón, ixtle; jade y obsidiana; orfebrería en oro y cobre; metate, molcajete, comal de barro). 2. Época colonial: Los españoles introdujeron el torno de alfarero, el telar de pedal y la técnica del vidriado, utilizando lana, seda, hierro forjado y vidrio soplado. Se promovió la carpintería, la herrería o la platería, adaptando el diseño artesanal y creando el folklore mexicano que conocemos hoy. 3. México moderno: A principios del siglo XX, se revalorizaron las artesanías como el símbolo máximo de la identidad nacional.  

Hoy en día, las artesanías en México dependen de los recursos naturales de cada zona rural. De ahí surgen sellos únicos como la Talavera en Puebla, el barro negro en Oaxaca o el arte huichol en Nayarit y Jalisco. La artesanía se considera como patrimonio vivo, debido a que, su conocimiento se transmite de forma oral y práctica de padres a hijos dentro de las comunidades.  

La artesanía en Puebla es una de las expresiones culturales más ricas y diversas de México; es reconocida internacionalmente por fusionar raíces indígenas (nahuas, totonacas y mixtecas) con técnicas traídas de Europa y Asia durante la época virreinal.  

Entre las piezas más emblemáticas de Puebla se tiene: Talavera Poblana, destaca por sus decoraciones hechas a mano con pintura mineral en varios tonos. Árboles de la Vida, originalmente representaban pasajes bíblicos hoy en día plasman historias mexicanas y motivos del Día de Muertos. Papel Amate, se elabora de forma ancestral y los artesanos lo decoran con deidades de su cosmovisión o pinturas de la flora y fauna regional. El Ónix y mármol tallado se transforma en lámparas, figuras decorativas, ajedreces y chimeneas. Esferas Navideñas, los artesanos moldean el vidrio caliente con la boca y lo decoran detalladamente a mano.  

En otras ramas regionales destacan los Textiles Indígenas, como huipiles, rebozos y fajas de lana teñidos con tintes naturales. El Barro Rojo utilizado para cazuelas. El Papel Picado, se trabaja el papel de china para las ofrendas y fiestas patrias, y con Palma tejida se elaboran sombreros y canastos de alta calidad. 

El valor del arte hecho a mano (artesanía) reside en su capacidad de transmitir una identidad única nacional y el tiempo invertido, así como la resistencia cultural frente a la producción industrial en serie, ya que cada pieza es irrepetible, puesto que no existen dos objetos idénticos porque llevan la huella directa del artesano. 

Actualmente, México es uno de los países con mayor producción y reconocimiento artesanal a nivel mundial; la valía de su artesanía es de reconocerse ya que detrás de cada obra hay años de experiencia, paciencia y saberes tradicionales heredados de generación en generación. Además, los objetos artesanales mexicanos generan un vínculo íntimo y un significado sentimental profundo con quien los adquiere o los recibe.  

Comprar artesanía funciona como una decisión ética y un acto cultural en contra de la cultura del consumo masivo, puesto que apoya la economía local, preserva las tradiciones culturales y otorga piezas únicas “hechas a mano”.