LA CAVERNA 

Muguel Campos Quiroz

 

 

Nuestro país posee una riquísima tradición artesanal. Cada estado y pueblo de México produce una variedad de artesanías locales que le caracterizan y que son parte de su identidad cultural. Vasijas, juguetes, prendas de vestir, y un sinfín de objetos coloridos se pueden encontrar en los mercados de artesanías de cada ciudad importante.  

El encanto de la artesanía radica principalmente en el hecho de que se contrapone a los artículos producidos en serie de manera industrial, constituyendo un trabajo que se realiza a través de técnicas manuales en los talleres de los maestros artesanos, y que precisamente por ello cada pieza es de hecho única. Y si bien en muchos casos se usan moldes para producir series de un mismo tipo de objetos, no obstante, cada uno siempre tiene algo único (una figura que se pintó diferente, por ejemplo), lo cual por tanto lo acerca al arte. 

Nuestra ciudad tiene la tradicional talavera poblana como su marca de identidad, técnica que nos llegó de la ciudad de Talavera de la Reina, en Toledo, España, y que de la mano de los artesanos poblanos evolucionó dando origen a una variedad que es propia de nuestra capital, con colores y diseños locales que se consideran tan representativos de nuestra Puebla de los Ángeles. 

Así, vemos la talavera poblana en platos, jarrones, macetas, floreros, adornos de casa, portaplumas, muebles, etc., pero la vemos también en mosaicos que decoran las fachadas de varias casonas de nuestro centro histórico, así como decorando las fuentes de los patios virreinales de clara herencia andaluza. 

Ahora que entramos en la recta final del año, se vienen dos fechas muy importantes para los mexicanos: Todos Santos y la Navidad. Y es muy común encontrar en los escaparates de los comercios de talavera poblana y de artesanías en general del centro histórico, decoraciones alusivas a esas temporadas hechas de este exquisito material. Desde las más sencillas hasta algunas muy artísticas y elaboradas (y costosas), vemos calaveras, catrinas y linternas de calabazas de temporada de difuntos para decorar las casas o para ser incluidas en las tradicionales ofrendas, o belenes navideños, todos ellos hechos en la maravillosa técnica de la talavera y pintados en colores poblanísimos. 

Ante tanta invasión de productos chinos en plástico que están invadiendo nuestro mercado local para estas mismas festividades que ya se acercan, es una gran idea consumir mejor lo local, y de esa manera estaremos adquiriendo un producto de calidad y de buen gusto, y quizá una obra de arte realizada con maestría y esmero por nuestros artesanos poblanos en sus talleres de tradición centenaria.