LA CAVERNA
Miguel Campos Quiroz
Hace tan sólo unos meses, a mediados del presente año, una noticia del mundo cinematográfico nos emocionó grandemente a todos quienes somos amantes del cine de terror gótico: el estreno, en Halloween del 2027, de la película que se llamará «Hollow», una nueva adaptación del clásico cuento de Washington Irving «La leyenda de Sleepy Hollow», un relato que, sobre todo gracias a sus múltiples adaptaciones a la pantalla (entre ellas un corto de dibujos animados de Walt Disney de 1949), y principalmente y en tiempos más recientes, a la versión de Tim Burton del año 1999, ha pasado a convertirse en parte de la cultura popular y del folclor de la temporada de Halloween.
La nueva versión, según se ha anunciado, será protagonizada por la hermosa y talentosa actriz norteamericana Sydney Sweeney en el papel de Katrina Van Tassel, y será coproducida por la propia actriz a través de su productora Honey Trap, junto con Sony Pictures, LuckyChap (la productora de Margot Robbie), y Lindsey Anderson Beer, también coproductora de la película así como cineasta y autora de la novela «Hollow», homónima de la película (ya que ésta no estará basada directamente en el cuento de Irving, sino en una nueva interpretación literaria de la historia), y tendrá la particularidad de dar un giro hacia una trama más erótica y de estar centrada precisamente en el personaje de Katrina y en su perspectiva de la historia, a diferencia de las versiones anteriores y del propio cuento, cuya trama central se enfoca en el personaje de Ichabod Crane y en la rivalidad de éste con Brom Bones por el amor de Katrina, así como en la propia leyenda del jinete decapitado como trasfondo sobrenatural de la historia.
Pero mucho antes de todas estas adaptaciones y nuevas reinterpretaciones del relato original (pues la propia película de Tim Burton del año 1999 ya es una adaptación muy libre y una completa reinvención del cuento), ha sido tal el impacto de «La Leyenda de Sleepy Hollow» a lo largo de décadas en el imaginario popular, que ha pasado a convertirse en parte de la identidad tradicional norteamericana, sobre todo, como ya se dijo, gracias al cine, pero también siendo parte de tramas de series televisivas, como es el caso de la serie de los años 90 Are You Afraid of the Dark? (conocida en Hispanoamérica como «¿Le temes a la oscuridad?»), en la cual se le dedicó un capítulo. Se ha llegado incluso a cambiar el nombre al pueblo real en el que supuestamente transcurre y se basa la historia, a Sleepy Hollow en 1996, el cual antes de este año se llamaba North Tarrytown.
Ahora bien: ¿Existe una leyenda real en la cual se basó Washington Irving para la creación de su relato en 1820? En realidad, la respuesta es compleja. Como tal, la leyenda del famoso Jinete narrada en su relato es ficticia e inventada por él. Sin embargo, surgió en un contexto en el que los Estados Unidos de América eran un país recién nacido tras la guerra de independencia y estaban en busca de una identidad nacional y un folclor propios, y en parte los relatos de Irving (que, dicho sea de paso, es considerado como uno de los primeros y más importantes hispanistas de Estados Unidos y en lengua inglesa), le proporcionaron esa mitología rural fundacional al nuevo país. No obstante ser una leyenda inventada por la imaginación del autor, ésta sí toma elementos folclóricos de los holandeses de la región del Hudson, así como de tradiciones europeas más antiguas sobre espectros decapitados y soldados fantasmas. Y por su parte, Irving sí toma una historia real como base para la creación de su famoso personaje espectral: el Jinete sin Cabeza.
Se dice que la historia del famoso fantasma, que en las versiones cinematográficas utiliza una calabaza como sustituto de su cabeza, se basa en la historia real de un soldado hessiano (un mercenario alemán al servicio de la corona británica durante la guerra de independencia de las Trece Colonias americanas), que fue decapitado por una bala de cañón en una batalla en octubre de 1776. El relato puntual de Irving se habría basado en las supersticiones rurales y en rumores locales difundidos por personas reales del valle del Hudson en torno a las apariciones del fantasma de este soldado en los alrededores de la región, y les habría dado una forma literaria convirtiéndolos en el relato final que se ha convertido en un clásico de la literatura universal y del cuento gótico, pero que con el paso del tiempo ha llegado a convertirse en una leyenda moderna y en una parte esencial del folclor universal del otoño, más allá de la propia narración de su escritor.
Como una curiosidad, cabe mencionar que Ichabod Crane también existió en la vida real, pero no era el maestro de escuela rural supersticioso y miedoso que aparece en el cuento, sino que fue un oficial militar norteamericano nacido en 1787 y fallecido por causas naturales en 1857, a quien Irving habría llegado a conocer y de quien tomó su nombre para el personaje principal de su relato, cuya misteriosa y supuestamente sobrenatural desaparición al final del cuento, contrastan con la vida real de la persona que sirvió de inspiración para su creación.
El propio pueblo de Sleepy Hollow, que se llama así sólo desde 1996 en honor a su leyenda creada en la edad moderna (pero en un contexto en cierto modo premoderno entre los colonos holandeses de los nacientes Estados Unidos, que trajeron consigo muchas viejas tradiciones germánicas de Europa), se ha convertido, junto con Salem, Massachusetts, y otras ubicaciones supuestamente encantadas de la geografía americana, en una atracción turística que cada año en Halloween atrae a miles de visitantes que esperan tener un encuentro sobrenatural con el aterrador Jinete sin Cabeza.
