SABER PROFUNDO

Jorge A. Rodríguez y Morgado 

 

 

“No son nuestras diferencias las que nos dividen. Es nuestra incapacidad para reconocer, aceptar y celebrar esas diferencias.” 

Audre Lorde 

 

Nuestro planeta está poblado por distintos grupos de personas que comparten una identidad común basada en rasgos físicos, herencia histórica, valores, religión, festividades, música, gastronomía, vestimenta y muchas otras cosas más. A menudo, poseen una lengua o dialecto propio que refuerza la cohesión y la distinción cultural. Estas comunidades son conocidas como “grupos étnicos” o “etnias”, que, a menudo, están vinculados a una región geográfica específica de origen.  

A través de la migración y el aislamiento, grupos humanos desarrollaron características culturales, lingüísticas y físicas únicas, compartiendo mitos de ascendencia y un sentido de pertenencia. Al separarse de un grupo central, los subgrupos desarrollaron costumbres propias, convirtiéndose en distintas etnias con el paso de generaciones.  

El mundo está constituido por miles de grupos étnicos, cada uno con su propia identidad. Se han identificado entre 10,000 y 17,000 etnias distintas, según diferentes bases de datos misioneras.  

El concepto de etnia suele asociarse a los pueblos indígenas: aquellos colectivos que mantienen una relación ancestral con su tierra y conservan sus prácticas, hábitos y rituales, de ahí que el Banco Mundial reconoce más de 476 millones de personas indígenas en 90 países, caracterizadas por sus cosmovisiones y relaciones con la naturaleza. 

Las etnias se distinguen de otras por sus costumbres y prácticas socioculturales, se reconocen entre sí basados en una genealogía común o lazos históricos, lo que les permite mantener un sentido de pertenencia y diferenciarse de la cultura dominante en el territorio que habitan generando una identidad común.  

La palabra etnia proviene del griego “ethnos” -pueblo- y el sufijo “ia” -cualidad-, significando “cualidad de un pueblo” o “conjunto de personas que forman una nación”. El Diccionario de la Real Academia Española indica que una etnia es “una comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc.” 

En la antigua Grecia la palabra étnico (del griego ethnikos “perteneciente al pueblo/nación”) se usó para describir “naciones extranjeras” o grupos culturales diferentes. Aunque étnico se usaba en el siglo XIII para significar “pagano” o “extranjero”, el término comenzó a cambiar hacia un significado antropológico, denotando características peculiares de una “tribu, raza, pueblo o nación”. La acepción moderna como grupo con cultura, lengua y tradiciones comunes consolidó su uso desde mediados del siglo XIX. Finalmente, a partir de los años 30-40 del siglo XX, se usa para designar la identidad de grupos minoritarios o culturales.  

El término “grupo étnico” fue registrado por primera vez en 1935 y ha evolucionado para centrarse en la diversidad cultural, sustituyendo el concepto de “raza” que se asocia con el racismo ideológico, enfocándose en la cultura, lengua y religión.  

A diferencia de la raza, que a menudo está basada en características físicas externas, la etnia se define por la cultura, la historia y la autoidentificación, siendo un concepto más fluido y social. Científicamente, no existen “razas” humanas biológicas, sino una sola especie (Homo sapiens) con gran diversidad genética originada en África hace unos 300,000 años.  

Raza y etnia se refieren a grupos humanos cuyos miembros están vinculados por la ascendencia. Pero se trata de nociones muy distintas. La raza se define como un grupo que comparte ciertos rasgos físicos distintivos, como el color de la piel, la forma de los ojos o la textura del cabello. La etnia es un grupo de personas con un origen común y que comparten un bagaje cultural, un modo de vida, unas creencias o una lengua. 

Todos los humanos modernos provienen de ancestros africanos. Las diferencias físicas visibles en la piel, color de ojos y tipo de pelo son adaptaciones evolutivas a distintas condiciones climáticas de cada región y radiación solar tras la dispersión global del ser humano, no por genes distintos. Más del 99 % del material genético humano es común a todos los miembros de la especie¹. La diversidad de apariencia (fenotipo) es producto de la adaptación y el aislamiento geográfico a lo largo de milenios.  

El aumento de la migración y la mezcla cultural está generando nuevos grupos étnicos y una mayor diversidad en las sociedades, particularmente en América, provocando un auge en el mestizaje.  

México es un país multiétnico en el que conviven diversas culturas, cada una de las cuales habla su propio idioma y posee sus propias costumbres. Existen oficialmente 68 grupos étnicos, reconocidos como guardianes clave de la biodiversidad, esenciales para la lucha contra el cambio climático.  

Las etnias de nuestro país poseen 68 lenguas originarias, las cuales se desglosan en 364 variantes lingüísticas. Estas lenguas provienen de 11 familias lingüísticas distintas, posicionando al México como una de las naciones con mayor diversidad lingüística del mundo. Estos grupos étnicos se distribuyen por todo el país, con mayor concentración en los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán y Puebla.  

El futuro de las etnias no es sólo de supervivencia, sino de “confluencia”; persisten la pobreza, la desigualdad, los conflictos interétnicos y la necesidad de proteger sus derechos frente al desarrollo de la inteligencia artificial, donde sus saberes ancestrales se mezclan con la modernidad para asegurar su continuidad.   

Las etnias se perfilan hacia una resistencia cultural activa, caracterizada por la defensa del territorio y la adopción de la tecnología para preservar sus conocimientos ancestrales. Enfrentan amenazas de exclusión, pero ganan reconocimiento como sujetos clave en la sostenibilidad ambiental y la biodiversidad.   

 

 

Referencia: 

  1. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/5-curiosidades-sobre-adn-que-debes-conocer_22071