MÚSICA 

Sergio Rizzo 

 

 

Toda el agua del mundo es una abuela que nos cuenta naufragios y fragatas, que nos moja la sed y da permiso para seguir viviendo otro semestre” (Mario Benedetti). 

 

 

El agua: La que nos moja, la que nos limpia, la que nos inspira, la que refresca. 

Esa transparente fuente de vida, que está en la poesía, en la música y el arte. 

Cuántas canciones no han sido escritas evocando el agua; el mismo sonido de ésta dicta las palabras y los sonidos. 

“…Que me equivoque y deje huir lo que las aguas, fueron puliendo alrededor de mi quebranto…”, dice Amaury Pérez en la canción “Aguas”.  

En aquel disco inolvidable de Eugenia León “Maradentro” se incluye el poema hermoso de Ramón López Velarde con la música de Pepe Elorza, entre otras canciones que evocan el mar. 

“…Fuensanta, tú conoces el mar, dicen que es menos grande y menos hondo que el pesar, yo no sé ni por qué quiero llorar…” Todo el disco está dedicado al mar. 

Seguramente, los amantes de la música de los años 60’s recordarán a Simon & Garfunkel con otra pieza fantástica: “Puente sobre aguas turbulentas” (Bridge over troubled water), cuya letra es un consuelo para aquellos que están atravesando tiempos difíciles “… Cuando estés cansado, sintiéndote pequeño, cuando haya lágrimas en tus ojos, las secaré todas.  Estoy a tu lado, oh, cuando los tiempos se pongan difíciles y no se puedan encontrar amigos, como un puente sobre aguas turbulentas yo me tenderé…” 

O qué tal el texto de Jaime Sabines y la música de David Haro: “Aguamarina la ingrata piedra que no mata. Agua celeste, agua jazmín, ha llegado muy tarde, pero ha llegado al fin. Agua celeste, viene del este y del otro… es un polvorín.” 

Hay Infinidad de ejemplos de canciones dedicadas al agua: “Aguas de marzo”, de Antonio Carlos Jobim, “Water”, del grupo británico The Who, “El hombre y el agua”, de Joan Manuel Serrat, “Al otro lado del Rro”, de Jorge Drexler. Y, por supuesto, no pueden faltar The Beatles con “Rain”. 

Lo verdaderamente maravilloso es que el agua no sólo está ahí para beberla, sino que está como fuente de creatividad para los artistas que saben crear música. 

Como hace unas líneas mencionaba “Puente sobre aguas turbulentas”, aquí les dejo el enlace para que la disfruten con Simon & Garfunkel. 

 

Hasta la próxima.