MUSEOS
Eduardo Pineda
Una de las formas más efectivas para generar conciencia sobre cualquier tema en aquellas personas que adoptan el rol de aprendiz o estudiante, es la vivencia como forma de adquirir información, habilidades, conocimientos y reflexiones. Por ello, en esta sección privilegiamos los recintos destinados al aprendizaje vivencial: los museos.
Con respecto al agua y todo lo que implica, desde su obtención hasta su aprovechamiento desde el punto de vista técnico hasta la cosmovisión de este elemento natural en las comunidades precolombinas, un museo de los pocos destinados a esta materia es “Agua para siempre”.
En el municipio de San Gabriel Chilac, en Tehuacán, se ubica el Museo del Agua “Agua para siempre”, un lugar en el que buscan concientizar a la sociedad y a las nuevas generaciones en el uso, abastecimiento, aprovechamiento y cuidado del líquido vital. Por lo que, a través de juegos, cursos, talleres y un divertido recorrido por sus instalaciones los participantes conocerán su historia, opciones de almacenamiento y su aplicación en los campos de cultivo de esta región.
La misión de este espacio es rescatar algunos usos del Sistema Hidroagroecológico más antiguo de Mesoamérica, que inició en esta región, a través de la riqueza de la naturaleza, el avance tecnológico y la regeneración ecológica para beneficiar a diversos sectores.
Desde 1999 se estableció este museo dedicado al tema del agua en todo el país, que busca visibilizar la conservación de los suelos y la regeneración de cuencas con una mayor disponibilidad de agua. Fue en 2004 cuando trasladó sus instalaciones al Valle de Tehuacán, donde impulsa una cadena agroindustrial de empresas sociales y cooperativas para su uso y enriquecer a los campos de cultivo, sobre todo de maíz y amaranto.
Su ubicación es el kilómetro 63 de la autopista Tehuacán-Oaxaca, con instalaciones en las que hay todo tipo de flora y fauna de la región, espacios y actividades al aire libre, puentes, canales y representaciones de los espacios de almacenamiento, comedores y una tienda en la que promocionan artesanías de la región.
El recorrido tiene una duración de una hora y media a dos, incluidas las actividades en una maqueta de una cuenca y al menos un taller para que los asistentes se adentren en el tema. La principal atracción es crear canales, ollas de agua y presas en escenario de una montaña con piedras, arena y materiales para la concentración del líquido.
Mediante las tecnologías demostrativas se busca que se inculque el triple uso del agua en la creación de espacios de retención, almacenamiento y uso para el sector de cultivo, sanitarios, limpieza, o filtrarla para convertirla en potable, lo que generará más agua y mejores suelos en zonas semiáridas.
En “Agua para siempre” se realizan diferentes actividades, como papel reciclado, cocina con amaranto, que es otro de los programas detonadores de la región, huellas de animales para resaltar la vasta biodiversidad de la zona, capacitación en el huerto, entre otras actividades que promueven la sustentabilidad y el respeto por el entorno.
Conocer nos permite amar, y amar deriva en respetar y cuidar; por ello, celebramos que exista un espacio destinado a inculcar estos valores respecto a uno de los principales recursos que para vida: el agua.
