Isabel Borja Martínez 

 

 

LA INTRIGA DEL FUNERAL INCONVENIENTE 

El detective sin nombre vuelve en esta novela tan divertida como intrigante. Todo comienza con una cobertura de un funeral inconveniente que se convierte en un incidente menor y termina resultando en el descubrimiento de una red de suplantaciones, engaños y sospechosas actividades criminales. Empieza con algo completamente simple, y de pronto te encuentras en medio de una historia enredada, llena de secretos y situaciones absurdas, pero totalmente divertidas. Es una novela ligera, divertida, que se lee con rapidez y que realmente se siente como un buen libro. El detective sin nombre es caótico, raro y muy divertido, y eso hace que todo fluya aún mejor. 

 

 

PUNTO BOBO

 

Este es un libro que se siente profundamente. Por un lado, empieza con una conversación tensa entre madre e hija, y por otro lado hay una dura historia sobre tres mujeres que están sobreviviendo como pueden, completamente aisladas. Ambas historias se conectan por completo de forma sutil y silenciosa, hasta que entiendes el fondo de cada historia. Habla de temas sensibles, de la familia, de la culpa, de la salud (o enfermedad) mental, de la religión, de una forma real e íntima. Es un libro intenso, un libro que incomoda un poco, pero que vale totalmente la pena y se queda con el lector después de haberlo terminado.  

 

 

EL EJÉRCITO CIEGO 

Esta novela histórica es intensa y te hace sentirte inmerso por completo en la época. Está inspirada en hechos reales del siglo XI, cuando el emperador Basilio II mandó que a miles de soldados búlgaros les quitaran los ojos, dejando a uno de cada cien con un solo ojo para que los guiaran de regreso a casa. La novela sigue a esos hombres en su regreso y a un escriba ciego, Kozaro, que empieza a contar su historia. Tiene una estructura con varias voces y pequeñas historias que se van entrelazando, lo que la hace muy rica en matices. Más que narrar la guerra como tal, se enfoca en las consecuencias, en cómo sobreviven los vencidos y en cómo se construyen (o se pierden) sus historias. Es una reflexión sobre la guerra, el poder y lo que pasa con los que pierden. Tiene un tono muy poético, a veces oscuro, pero también momentos de ironía que la hacen distinta.