Isabel Borja Martínez
TINTA Y SANGRE
La increíble autora, Premio Nobel de Literatura, regresa con una historia tan emocionante como emotiva: una novela negra muy distinta a lo habitual.
Tinta y sangre, de Han Kang, es un thriller muy diferente a lo que solemos imaginar cuando pensamos en ese género. Aquí el suspenso no nace tanto de la acción, sino de las emociones, los recuerdos y las preguntas que deja la muerte. Cuando Inju, una pintora reconocida, muere en un accidente, su amiga Cheonghee emprende una búsqueda obsesiva por entender qué pasó realmente. Pero mientras más investiga, más se enfrenta también a sus propias heridas.
Han Kang escribe de una forma delicada y brutal a la vez. Mezcla arte, sueños, poesía y hasta astrofísica para hablar de algo mucho más grande: cómo sobrevivir en un mundo atravesado por la violencia y el dolor. Es una novela silenciosa, hipnótica y profundamente humana, de esas que no solo se leen, sino que se sienten mucho después de terminarlas.
HISTORIAS DE FANTASMAS

Historias de fantasmas es un libro precioso y sumamente emotivo de Siri Hustvedt: la crónica de un duelo convertido en literatura. Tras la muerte de Paul Auster, su compañero durante cuarenta y tres años, Hustvedt reconstruye esa unión legendaria a partir de documentos inéditos (notas cruzadas durante décadas, las últimas cartas de Auster a su nieto), entretejiendo diario personal y narración literaria.
Lo que conmueve no es solo la historia, sino cómo la cuenta. Hustvedt escribe con una lucidez y una belleza que parecen imposibles frente a un dolor tan grande: cada frase está medida, cada recuerdo tratado con una delicadeza que nunca cae en el sentimentalismo. Habla del fantasma cotidiano del ser amado, en el olor del tabaco, en los libros, en los gestos heredados, y logra que esa presencia se sienta real también para quien lee.
Es un libro sobre cómo la pérdida nos deshace y, al mismo tiempo, sobre cómo el amor compartido deja una huella imborrable. Honesto, luminoso y profundamente humano.
ESPEJO ROTO

Esta edición de Mirall trencat (o su título en castellano) viene acompañada de un prólogo firmado por Rosa Montero, además de las propias palabras de Mercè Rodoreda sobre cómo nació la novela: cómo la escribió, la abandonó y volvió a ella años después, hasta dar con la clave que sostiene toda la trama: la muerte del pequeño Jaume a manos de sus propios hermanos.
La novela sigue a la familia Valldaura desde principios del siglo XX hasta el final de la Guerra Civil, y tiene en Teresa a su gran protagonista: una mujer de origen humilde que, tras enviudar de un marido rico, se casa con Salvador Valldaura y funda con él una de las familias más distinguidas de Barcelona. A través de varias generaciones y de una casa con jardín que casi funciona como un personaje más, Rodoreda construye el ascenso y la caída de este linaje, contada desde las voces y los recuerdos de sus mujeres (Teresa, Armanda, María, Sofía), y con un final bastante inesperado.
Lo que más me atrapó es cómo Rodoreda logra que un relato tan lleno de secretos, amores mal correspondidos y pérdidas se cuente con una prosa serena, casi de una belleza silenciosa. Nada se siente exagerado ni impostado. Una novela que se lee con calma pero que deja huella. Totalmente recomendable.
