LA CAVERNA
Miguel Campos Quiroz
Se acercan las fiestas patrias, y sin duda entre las bebidas tradicionales que no pueden faltar en las mesas de amigos y familias que se reúnen para conmemorar estas fechas, y entre las cuales se encuentran tanto el tequila como las cervezas de marcas mexicanas que han llegado a convertirse en emblemas de nuestro país, se encuentra también, sin duda, el mezcal.
En general, se entiende como mezcal una bebida destilada de una variedad especial de maguey o agave, asociada mayormente con el estado mexicano de Oaxaca, y hay muchas presentaciones de la misma, así como variedades y calidades.
Originalmente el mezcal fue considerado una bebida popular, consumida por los campesinos y trabajadores de las haciendas, así como por las personas de bajos recursos que no tenían acceso a las bebidas alcohólicas consideradas finas y mayormente importadas.
Por otra parte, la popularidad del mezcal bajó considerablemente durante buena parte del siglo XX debido a la industrialización y comercialización masivas de marcas de cerveza y tequila, así como por la influencia de la coctelería americana en bares y restaurantes, quedando así en el olvido o considerada como una bebida corriente y barata.
Hoy, sin embargo, hay una revalorización de este licor de agave, que en los últimos años ha ganado mercado y seguidores, y se ha posicionado en los gustos de los más exigentes paladares como una bebida de lujo, gracias al rescate de los métodos artesanales de los maestros mezcaleros, renaciendo así el interés por su consumo, y llegando así a convertirse en símbolo identitario, tradicional y cultural del estado de Oaxaca y de nuestro país.
Hoy, el mezcal es una bebida altamente valorada y demandada, y está presente en los grandes comercios y licorerías no sólo de nuestro país, sino en el mercado internacional de más de 90 naciones, principalmente en el de nuestro vecino del norte. Personas de todo el mundo que visitan México, realizan turismo entre los talleres de los productores artesanales para conocer de primera mano la experiencia del sabor original de esta bebida centenaria.
Hoy, una nueva generación de consumidores está reposicionando el mezcal en el mercado global, y convirtiéndolo en una bebida en ascenso que no sólo atrae el interés de los gustos más refinados, sino que reporta cada vez más ganancia a sus productores y comercializadores.
