Redes sociales, lo bueno y lo malo

Mario Alberto Montero Serrano 

 

Las primeras civilizaciones iniciaron su comunicación mediante gestos, sonidos guturales, muecas o señales con las manos, los dedos o el cuerpo encorvado, para alcanzar la sobrevivencia. 

Después surgieron los signos o formas en piedras, árboles o superficies duras, donde se dibujaban formas humanas para dar a conocer su existencia o los acontecimientos que los rodearon. 

Llegó el papiro, y con tinta vegetal se inició la era de la escritura formal. 

Todos estos modos de comunicación se dieron como parte del desarrollo del ser humano. 

Posteriormente y al paso de los siglos se inventó la imprenta, y esta permitió una mayor comunicación mediante la tinta y el papel, dirigida a determinados grupos y con temas específicos. 

Más adelante llegó la era de la comunicación a distancia, siendo el telégrafo el medio más adecuado y rápido, hasta que se inventó el teléfono, que logró una comunicación directa y permanente, que no obligaba a las personas a ser específicas en sus mensajes y les permitía del otro lado de un auricular escuchar la voz de la persona con quien se comunicaban. 

En todos estos casos brevemente mencionados, el ser humano desarrolló diversas formas de comunicación, directa para cada persona, y no es hasta la llegada del radio y la televisión cuando inicia la comunicación masiva que junto con el cine y los medios impresos, establecería un sistema global de información y comunicación para todas las personas.  

En todo este proceso histórico, son los medios impresos, la radio, la televisión y el cine los que se convierten en los agentes activos, y es la sociedad el agente pasivo, los primeros enviando información y los segundos únicamente recibiéndola, es decir, los medios de comunicación eran los actores, y la sociedad, los espectadores, lectores y audiencia.  La comunicación en un solo sentido.  

Así llegamos a mediados del siglo XX, cuando se inicia la era de las computadoras y los ordenadores; y posteriormente la llegada del INTERNET y la WORLD WIDE WEB (www), inventadas en 1991, que permitieron la comunicación inalámbrica y digital en donde la voz, la imagen, los datos y la información se identificarían en una pantalla de LED orgánico. 

Más adelante nace la era de las computadoras personales y los teléfonos celulares, que apoyados en sistemas operativos muy avanzados (software) permiten desarrollar una comunicación más rápida y fácil, por lo que el manejo de estos medios de comunicación se vuelve accesible a cualquier usuario 

No es hasta 1997 cuando surge SIX DEGREES, considerada la primera red social del mundo y que cerró en 2001. Después aparecieron LINKEN y MYSPACE, hasta que en el año 2004 Mark Zuckerberg y su equipo de desarrolladores crearon Facebook, red social que hoy cuenta con más de 2,500 millones de usuarios activos en el mundo; después vendrían YOUTUBE, TWITTER (hoy X), WhatsApp, INSTAGRAM, Snapchat, Twitch, Tik Tok y otras más. 

Es con la creación de las redes sociales (y de ahí su gran éxito) que la sociedad deja ser espectador y se convierte en protagonista ante el mundo, porque tiene la posibilidad de decir quién es, dónde vive, a qué se dedica y dónde se ubica en un momento determinado; puede transmitir una experiencia, sus emociones y vivencias, y sabe que es el protagonista de su propia vida en la Web Mundial. Le permite también enviar mensajes, opiniones, información personal y hasta opinar de lo que dicen otros, también en las mismas redes sociales. 

Así, llegamos al siglo XXI con nuevas formas de comunicación; son hoy las redes sociales el medio que nos permite informarnos, comunicarnos, intercambiar ideas, información y mensajes personales con nuestros “contactos” y con el mundo que nos rodea.  

Las redes sociales son hoy por hoy nuestra “caja de resonancia” con el mundo exterior.  

La pregunta es: ¿hasta dónde las redes sociales ejercen una influencia tal en los seres humanos que los convierten en dependientes de estas, para comunicarse ? 

Son las redes sociales positivas cuando ofrecen la información necesaria que nos permita tener una vida más fácil para nuestras tareas diarias, tomar decisiones o estar al día en los acontecimientos más importantes que suceden en el mundo, 

También son de excelente ayuda en la ciencia, la tecnología y el desarrollo profesional. 

Pero también tienen su parte negativa, porque al convertirse en el medio más democrático de participación para el ser humano, sin importar credo, ideología, raza o nacionalidad, generan una gran responsabilidad para quienes las utilizan.  

La parte negativa es toda la información que se produce para denostar, malinformar o generar ideas o noticias falsas que puedan provocar un perjuicio o dañar la vida o reputación de alguna comunidad, grupo o personas. 

De la misma forma, en muchos casos generan una ausencia física y personal con quienes conviven. En cualquier momento una persona con un móvil en la mano se distrae y se olvida de su entorno, concentrándose solamente en lo que ve, lee y escucha en una pantalla, y se pasa gran parte de su vida en un mundo intangible y virtual sin darse cuenta del entorno en que está. 

¿Son las redes sociales personales o impersonales? Esa es la otra gran pregunta. Hasta dónde estas han provocado la falta de comunicación, personal y directa, que tanta falta hace (comunicación tangible) entre los seres humanos, ya que al final las redes sociales no generan emociones auténticas y personales, que se pierdan lamentablemente en la vida diaria. 

Como inicié esta colaboración, en la prehistoria, el hombre, encorvado, haciendo gestos y moviendo las manos y los dedos, se comunicaba; hoy el hombre, encorvado ante un móvil o celular, haciendo gestos y moviendo las manos y los dedos, se comunica. 

 

 

 

mmontero@prodigy.net.mx 

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