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Famoso y maldito: la historia del edificio Dakota

CINE 

Agustín Ortiz 

 

 

Ubicado en Manhattan, el edificio Dakota ha dado de qué hablar desde su inicio: Construido entre 1880 y 1884 por el arquitecto Henry Janeway Hardenberg, su arquitectura de estilo renacentista alemán perdura hasta nuestros días como sinónimo de la Ciudad de New York (siendo el edificio de departamentos más viejo en seguir de pie) y de exclusividad: figuras de la talla Lauren Bacall,, Leonard Bernstein, Rosemary Clooney y Paul Simon, por mencionar sólo algunos, hicieron del edificio su hogar, mientras que otros como Billy Joel, Carly Simon y Cher fueron rechazados por la gerencia como inquilinos, ayudando a conservar su aura mítica de prestigio y exclusividad. 

Haciéndonos olvidar por un momento su lado obscuro. 

Fue desde que el legendario Boris Karloff (famoso por interpretar a Frankenstein y la momia para los Estudios Universal) habitó el edificio que, morbosamente, empezaron las leyendas de rituales y hechicería ocurriendo dentro de sus paredes, leyenda negra que justamente fue cimentada al ser el escenario elegido por un joven Roman Polanski para ambientar esa maldita obra maestra del cine llamada El bebé de Rosemary (1969), sellando para la posteridad su leyenda negra durante el rodaje de esa mítica cinta donde sus temas obscuros se filtraron, al parecer, en la realidad. 

Desde historias de satanismo en el set (con ese rumor de que el fundador Anton LaVey es quien encarna a Satán en la escena más onírica del film) hasta sectas de brujos amenazanado a Polanski en el set (recordemos que en sus paredes también habitó muchos años antes el ocultista Gerald Brossau Gardner), la cinta adquirió un aura malévola que a la fecha la sigue acompañando, no sólo por su trama sino por la antesala de una tragedia: posterior al rodaje y mientras Polanski se encontraba disfrutando las mieles del éxito, su prometida, Sharon Tate, fue asesinada, con 8 meses de embarazo, por el Clan Manson, marcando para muchos el fin de la era hippie, de ese idealismo juvenil, mientras su director empezaría un espiral hacia la obscuridad personal del que al parecer no ha salido del todo. 

Pero fue posteriormente cuando su aura funesta acabaría sellándose para la posteridad; fue un 8 de diciembre de 1980 cuando John Winston Lennon, residente del Dakota, sería abatido por un fan obsesivo de nombre Mark David Chapman, emboscándolo con el pretexto de un autógrafo para terminar con el hombre y dar inicio a la leyenda, una que siempre es referida junto con el edificio Dakota y su siniestra historia, que permanece hasta nuestros días. 

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